El Talbot-Matra Murena de 1982, fue producido entre 1980 y 1983, y fue el último deportivo desarrollado por Matra antes del cierre de su división automotriz. Diseñado como sucesor del Bagheera, el Murena destacó por su innovación, especialmente en materia de aerodinámica y seguridad. Fue ensamblado en Romorantin-Lanthenay, Francia. El auto a escala 1:64 número 3826 de la colección Handmade Model Cars, representa el espíritu ligero y plástico del Murena, evocando su carrocería real construida en paneles compuestos; fue fabricado el 26 de marzo de 2025.
Su carrocería fabricada en paneles de fibra de vidrio y resinas compuestas, montadas sobre un chasis galvanizado. Este tratamiento anticorrosivo era tan avanzado que Matra lo publicitó con orgullo como “el coche que no se oxida”. El diseño de frontal afilado con faros retráctiles, excelente coeficiente aerodinámico (Cd ~0.32), y lo más distintivo: una configuración interior de tres asientos en línea, algo único en un deportivo europeo de su época. Tenía disponibles motores como el 1.6 litros (Talbot/Peugeot) de 92 hp, y el 2.2 litros (la versión más deseada) que entregaba 118 hp, con la opción “Préparation 142” que alcanzaba 142 hp. Las prestaciones del Murena 2.2 podía superar los 200 km/h y ofrecer una conducción muy equilibrada gracias a su motor central y su bajo peso (alrededor de 960 kg). Su producción total fueron aproximadamente 10,680 unidades.
El Murena se convirtió con el tiempo en un coche de culto, apreciado por su singularidad técnica, su estética ochentera pura y su enfoque ingenieril tan propio de Matra. Hoy es considerado un clásico raro, especialmente buscado por coleccionistas de autos franceses y deportivos de motor central. En subastas europeas, los ejemplares bien conservados pueden alcanzar entre €15,000 y €25,000, dependiendo de la versión y estado.
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