El Rolls-Royce 20 fue presentado en 1922 como una alternativa más compacta y manejable al imponente Silver Ghost. Su propósito era atraer a los clientes que deseaban conducir ellos mismos su automóvil, sin necesidad de chofer, pero sin renunciar al lujo y la calidad artesanal que distinguían a la marca. Representa el refinamiento del periodo posterior a la Primera Guerra Mundial: elegancia, fiabilidad y una ingeniería ejemplar.
Equipado con un motor de seis cilindros en línea de 3.1 litros y una transmisión manual de tres velocidades, el “Twenty” ofrecía una marcha sumamente suave y silenciosa, fiel al lema de la casa: “The Best Car in the World.”
El chasis era fabricado por Rolls-Royce, mientras que las carrocerías se encargaban a prestigiosos carroceros como Barker, Park Ward o Mulliner, lo que daba lugar a una gran variedad de estilos personalizados.
La miniatura número 4030 de la colección Handmade Model Cars, fabricado a escala 1:64 el 16 de octubre de 2025, evoca aquella época dorada del automovilismo británico, en la que cada Rolls-Royce era una obra de arte sobre ruedas.
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